Castilla-La Mancha inicia la temporada estival con 38 zonas naturales de baño autorizadas repartidas por las cinco provincias de la región. Estos espacios, ubicados en 24 municipios, forman parte de las demarcaciones hidrográficas del Júcar, Tajo, Guadiana y Guadalquivir.

La portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, ha subrayado que todas estas zonas cuentan con control sanitario, vigilancia y seguimiento de la calidad del agua durante toda la campaña, que se prolongará hasta el próximo 15 de septiembre.
Enclaves autorizados
Entre los enclaves autorizados destacan espacios naturales tan conocidos como las Lagunas de Ruidera, el río Júcar, el embalse de Entrepeñas, el río Tajo o las Lagunas de Villafranca de los Caballeros.
En el caso de la provincia de Toledo, habrá cuatro zonas de baño autorizadas: tres en las Lagunas de Villafranca de los Caballeros y una en el embalse de Cazalegas, en Talavera de la Reina.
Programa Regional de Vigilancia Sanitaria de las Aguas de Uso Recreativo
La Consejería de Sanidad realizará controles periódicos cada quince días mediante el Programa Regional de Vigilancia Sanitaria de las Aguas de Uso Recreativo. Estos análisis permitirán comprobar el estado del agua, revisar las instalaciones y supervisar el entorno.
Padilla también ha pedido prudencia a los usuarios, especialmente en ríos, arroyos o zonas donde pueda variar la profundidad o el caudal. Ante corrientes fuertes o crecidas, la recomendación es evitar el baño.
La ciudadanía puede consultar el estado actualizado de estas zonas en el sistema nacional NÁYADE y en la web de Sanidad Castilla-La Mancha.



