Las temperaturas arrancan la semana con un ligero descenso respecto al intenso calor del fin de semana, aunque el alivio será pasajero. A medida que avancen los días, los termómetros volverán a subir de forma progresiva hasta alcanzar los 38 grados entre el jueves y el viernes, en una semana marcada por el sol y la ausencia de lluvias.

El lunes traerá un respiro tras las altas temperaturas registradas durante el fin de semana, con máximas que se situarán en torno a los 35 ºC y mínimas de 15 ºC. Sin embargo, esta tregua durará poco, ya que la previsión apunta a un ascenso gradual de los valores térmicos durante el resto de la semana.
El calor irá ganando intensidad día tras día
El martes se mantendrán temperaturas similares, con 35 ºC de máxima, mientras que el miércoles los termómetros subirán hasta los 36 ºC. Será a partir del jueves cuando el calor vuelva a apretar con fuerza, alcanzando los 38 ºC, una situación que también se repetirá durante la jornada del viernes.
Las temperaturas mínimas también experimentarán un ascenso progresivo, pasando de los 15 ºC del lunes a los 19 ºC previstos para el jueves y el viernes, lo que dará lugar a noches cada vez más cálidas.
Predominio del sol y sin lluvias a la vista
La estabilidad atmosférica será la nota dominante durante toda la semana. Los cielos permanecerán mayoritariamente despejados, con algunos intervalos nubosos durante las primeras horas del lunes y del miércoles. La probabilidad de precipitaciones será prácticamente inexistente, salvo un 25 % previsto durante la mañana del lunes.
Viento moderado y radiación ultravioleta muy alta
El viento soplará con intensidad floja o moderada, con velocidades de entre 10 y 25 km/h, aunque el lunes podrían registrarse rachas de hasta 40 km/h.
Además, el índice ultravioleta se mantendrá en niveles muy altos, con valores entre 8 y 9, por lo que se recomienda extremar las precauciones durante las horas centrales del día, mantenerse bien hidratado y evitar la exposición prolongada al sol.
Con este panorama, Talavera afronta una semana plenamente veraniega, en la que el breve descenso de temperaturas del inicio dará paso, de forma progresiva, a un nuevo episodio de calor intenso.



