Las Ferias de San Mateo 2026 han terminado en Talavera dejando una sensación difícil de ignorar. Salvo momentos concretos, esta edición ha pasado sin pena ni gloria y rodeada de varias polémicas.
Durante buena parte del fin de semana, el recinto ofreció una imagen alejada de las grandes ferias que muchos talaveranos recuerdan. La afluencia fue especialmente baja en determinadas franjas y algunas zonas presentaron numerosos espacios vacíos.
El concierto de Mägo de Oz fue una de las principales excepciones. La actuación consiguió reunir a un público numeroso y aportó uno de los momentos más destacados del programa.
Sin embargo, ese éxito puntual no logró cambiar la percepción general de unas fiestas con poco ambiente en buena parte del recinto.

Pocas atracciones y escasas alternativas para los niños
Uno de los asuntos que más comentarios ha generado ha sido la reducida presencia de atracciones infantiles.
Las familias encontraron una oferta muy limitada para los más pequeños. Además, los espacios sin ocupar volvieron a resultar visibles entre las instalaciones de feriantes y caseteros.
Polémica por los conciertos y su contratación
La selección y la calidad del cartel musical también han provocado críticas. Aunque algunas actuaciones consiguieron atraer público, otras no despertaron la respuesta esperada.
A este debate se suma la polémica sobre la contratación de determinados servicios. El PSOE ha llevado ante la Fiscalía información relacionada con los contratos de iluminación y sonido de las ferias.
Se trata de acusaciones políticas que deberán seguir su correspondiente recorrido. Sin embargo, han contribuido a que la organización de San Mateo quede nuevamente bajo el foco.
Talavera necesita recuperar sus ferias
Las Ferias de San Mateo deberían representar una de las grandes citas de Talavera. Sin embargo, esta edición vuelve a dejar preguntas sobre su modelo, programación y capacidad para atraer público.
No se trata únicamente de contratar conciertos o encender el alumbrado. Una feria necesita propuestas para todas las edades, atracciones suficientes y una programación capaz de mantener vivo el recinto.
San Mateo 2026 ha dejado algunos buenos momentos, pero también una sensación general de oportunidad perdida. Talavera merece unas ferias acordes con su tamaño, su historia y su importancia en la comarca.





