Montearagón volverá a convertir el vino en el gran protagonista de un fin de semana que mezcla tradición, gastronomía y ambiente medieval. La localidad toledana celebrará los próximos sábado 3 y domingo 4 de octubre de 2026 la XXI edición de su Feria Medieval del Vino, una cita declarada Fiesta de Interés Turístico Regional que cumple ya 21 ediciones.

La nueva edición ha sido presentada en la Delegación de la Junta en Talavera de la Reina por el delegado de la Junta, David Gómez, junto al alcalde de Montearagón, Teodoro Jiménez, y el presidente de la Denominación de Origen Méntrida, Juan Alonso, denominación a la que pertenecen los viñedos de la localidad.
Durante la presentación, Gómez ha destacado el trabajo realizado por Montearagón durante estas más de dos décadas para promocionar tanto sus vinos como el propio municipio a través de una feria que ha ido creciendo año tras año.
Una feria que ha situado a Montearagón en el mapa
El delegado de la Junta ha puesto a Montearagón como ejemplo de cómo un pequeño municipio de la comarca de Talavera puede impulsar proyectos capaces de alcanzar proyección regional y nacional.
Junto a la Feria Medieval del Vino, Gómez ha mencionado el desarrollo del circuito Tajoa MX Racing, que ha convertido al municipio en una referencia para las carreras de motocross y en sede habitual de pruebas del Campeonato de España MX.
También ha vinculado este crecimiento con la apuesta municipal por el desarrollo de un importante polígono industrial, donde ya se encuentran instaladas diferentes empresas y en el que, según avanzó, se prevé la llegada de compañías de relevancia nacional e internacional.
Para David Gómez, la Feria Medieval del Vino es ya «una cita consolidada en el calendario» y genera durante el fin de semana de celebración un impacto económico cercano al medio millón de euros tanto en Montearagón como en su entorno.
El vino, protagonista absoluto durante dos días
La esencia de la feria sigue siendo la misma que le ha permitido diferenciarse durante más de dos décadas: la cultura del vino.
El encuentro permitirá acercarse a la tradición vitivinícola de la zona y a los vinos de la DO Méntrida, cuyas bodegas y cooperativas estarán presentes durante la celebración.
El alcalde, Teodoro Jiménez, recordó que cuando la feria comenzó, gracias a una subvención procedente de fondos Leader, nadie imaginaba que llegaría a alcanzar la dimensión y repercusión actuales.
Mantenerla durante 21 ediciones, explicó, requiere un importante trabajo por parte del Ayuntamiento y de los concejales durante todo el año para incorporar novedades sin perder aquello que la hace reconocible.
La fórmula consiste precisamente en evolucionar sin abandonar su identidad.
Todo aquello que se incorpora a la programación, señaló Jiménez, continúa estando relacionado de alguna manera con el vino, elemento que diferencia esta propuesta de otras ferias medievales que se celebran en la comarca.
La DO Méntrida reivindica la importancia de estas iniciativas
El presidente de la DO Méntrida y de la Ruta del Vino, Juan Alonso, también ha destacado la repercusión que encuentros como el de Montearagón tienen para bodegas, cooperativas y agricultores.
La llegada de visitantes permite no solo dar a conocer los vinos de la denominación, sino favorecer que quienes acudan al municipio descubran también otros recursos del entorno.
Bodegas, restaurantes y diferentes establecimientos vinculados a la Ruta del Vino encuentran así una nueva oportunidad para acercarse a un público atraído inicialmente por la celebración medieval.
14 bodegas y un mercado repleto de sabores
La XXI Feria Medieval del Vino de Montearagón contará este año con 14 bodegas con caseta propia, además de las bodegas y cooperativas pertenecientes a la DO Méntrida que estarán representadas en el espacio de la propia denominación.
El mercado permanecerá abierto durante las dos jornadas y permitirá degustar vinos tintos, blancos y rosados de producción local.
Pero el visitante no encontrará únicamente vino.
La gastronomía también ocupará un espacio destacado, con tabernas y puestos donde se podrán adquirir o degustar embutidos artesanos, quesos de la zona, panes de hogaza, dulces tradicionales de localidades cercanas y diferentes comidas preparadas, todo ello integrado dentro de la ambientación medieval.
Artesanía, antiguos oficios y un zoco medieval
El recorrido por la feria llevará también hasta un zoco artesanal en el que profesionales de distintos puntos de la región ofrecerán sus creaciones.
Habrá artículos de cuero, bisutería histórica, jabones naturales, juguetes tradicionales de madera y ungüentos, entre otros productos.
Algunos de los propios puestos incorporarán además talleres y demostraciones en directo, permitiendo conocer cómo se desarrollaban determinados oficios artesanos.
Pasacalles, cetrería, teatro y música celta
La animación volverá a ser uno de los elementos esenciales de la Feria Medieval del Vino.
Durante el fin de semana se sucederán pasacalles inspirados en temáticas como las danzas beduinas, las hadas del bosque, los nómadas del viento, los guerreros celtas, el folclore de las naciones celtas o la luna, junto con personajes fantásticos, circenses y cómicos.
La programación incluirá igualmente exhibiciones de cetrería y vuelo de aves rapaces, teatro infantil, música celta rock, talleres de cata comentada y la tradicional pisada de la uva.
Un programa pensado para que vecinos y visitantes puedan sumergirse durante dos días en el pasado medieval de Montearagón, pero con un hilo conductor muy claro: el vino y la cultura que lo rodea.
Los días 3 y 4 de octubre, Montearagón volverá así a vestirse de medievo para celebrar una de las citas que mejor representa su identidad y que, 21 años después de su nacimiento, continúa creciendo sin perder de vista sus raíces.





