Castilla-La Mancha ha registrado dos acontecimientos históricos para la recuperación de sus aves necrófagas. El primero ha sido el nacimiento de dos pollos de buitre negro en el Alto Tajo. El segundo, la llegada de un quebrantahuesos en la Sierra del Segura.
Los nacimientos suponen el regreso de ambas especies a zonas donde no se reproducían desde hacía décadas.

El buitre negro vuelve al Alto Tajo
El Parque Natural del Alto Tajo ha acogido los primeros nacimientos de buitre negro registrados en la zona durante el último siglo. Esta especie desapareció del sur del Sistema Ibérico hace aproximadamente cien años.
De los dos pollos nacidos solamente uno ha sobrevivido, aunque se encuentra en buen estado. El ejemplar ha sido equipado con un transmisor para seguir su evolución y desplazamientos.
Estos nacimientos forman parte del Programa de Reintroducción del Buitre Negro en el Alto Tajo y la Serranía de Cuenca. Actualmente ya se han establecido cinco parejas, lo que podría representar el comienzo de una nueva colonia.
Desde las primeras sueltas, realizadas hace cinco años, se han liberado 37 ejemplares. Además, se han instalado 21 nidos artificiales y seis puntos de alimentación suplementaria.
Otros 13 buitres negros permanecen en periodo de adaptación en Peralejos de las Truchas. Está previsto liberarlos durante el próximo otoño.
‘Cardaor’, el primer quebrantahuesos en medio siglo
El segundo nacimiento se ha producido en Yeste, dentro del entorno del Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima.
Se trata de un quebrantahuesos macho bautizado como ‘Cardaor’. Es la primera reproducción confirmada de esta especie en la provincia de Albacete durante más de medio siglo.
El nido fue vigilado con drones debido a su difícil acceso. Posteriormente, agentes medioambientales realizaron una revisión del pollo y le colocaron anillas y un emisor GPS.
El seguimiento forma parte de un proyecto desarrollado por la Junta junto a los agentes medioambientales y la Universidad de Granada. Su objetivo es favorecer el regreso estable del quebrantahuesos a la Sierra del Segura.
Estos resultados muestran los avances logrados en la recuperación de especies amenazadas que habían desaparecido como reproductoras en parte de Castilla-La Mancha.






