Nos situamos al principio del siglo V, el imperio romano ha perdido su esplendor y los pueblos “bárbaros”, es decir, aquellos que se ubican
más allá del limes, la frontera, tienen tanto poder dentro del imperioque son necesarios para mantener cierta estabilidad interior.

La llegada de los pueblos bárbaros a Hispania
Hispania había sido ocupada por algunos de esos pueblos, los conocidos como Suevos, Vándalos y Alanos. En el sorteo previo para adjudicarse los territorios de la península, y digo bien, el sorteo de reparto, en nuestra zona nos tocó los alanos.
Este pueblo nómada se caracterizaba por ser unos excelentes jinetes y su recorrido por el imperio comenzó a partir del siglo IV por la presión que los hunos hicieron en sus tierras.
La campaña visigoda contra los alanos
El rey visigodo Walia firma un acuerdo para expulsar a estos pueblos ubicados en la península, a cambio de provisiones de trigo para su pueblo. Su primer contacto fue en Barcino (Barcelona), donde dejó parte de su pueblo, y marchó para luchar contra los vándalos, apresando a su rey y enviándolo a Roma.
Su siguiente paso, fue llegar a nuestra zona y expulsó a los alanos. ¿y cómo fue esa lucha? ¿qué pasó en Caesarobriga? Pues, no sabemos, la batalla principal no está clara su ubicación, pero la derrota de los alanos fue aplastante, hasta el punto que su rey, Addax, murió en el propio combate.
El auge del poder visigodo
Tras esta victoria, el emperador romano Constancio, comenzó a tener miedo del gran poder visigodo, y quiso alejarles de Romo, por lo que firmó un acuerdo donde los visigodos se comprometen a prestar más servicios militares a cambio de ocupar el sur de la Galia (Francia), concretamente por Aquitania.
En esa época crearon el Reino Visigodo de Tolosa, siendo su primer rey Teodorico I, ya que había muerto Walia.
El traslado de la capital a Toledo
Adelantamos en el tiempo, hasta el 555, cuando decidieron trasladar la capital de su reino a Toledo para tener más protección frente a diferentes ataques como los ocurridos por los francos.
¿Cómo era Talavera en esa época?
¿Y cómo era Talavera en esa época? Nuestra ciudad sería similar al resto de las ciudades, las riquezas de los romanos se habían perdido por lo que existía una decadencia de los edificios públicos, a ello habría que sumar que los visigodos tenían una versión diferente al catolicismo romano, ellos profesaban las enseñanzas de Arrio, por lo que existían claras diferencias como por ejemplo la adoración a la virgen.
No obstante, años después, con el rey Recaredo, unificaron el culto.
El nombre de la ciudad y los restos arqueológicos
Pero seguimos con Talavera ¿cómo nos llamábamos? Posiblemente Ebora, por lo que la Caesarobriga romana pasa a la historia.
¿Qué datos tenemos de esa época? Pocos, la verdad, pero la arqueología nos ha dejado algunos detalles en viviendas de uso común encontradas en yacimientos como Entretorres, dentro del Centro Cultural Rafael Morales, Calle Lechuga, Villa Saucedo (Talavera la Nueva) y otras localizaciones.
Hallazgos materiales de época visigoda
En cuanto a la cultura material destacan la Venera encontrada en el Mercadona de Arco de San Pedro, una pilastra que podemos ver en la Basílica del Prado, un capitel reutilizado en la escalera de subida al rosetón de la colegial, otro similar en una vivienda de la iglesia en la corredera, otra pilastra en el claustro de la Colegial, y otra más en el patio del Ayuntamiento.
Los restos más destacados
En cuanto a los restos más destacados son la Basílica cristiana reformada en el siglo VI en la Villa Saucedo, lugar donde encontramos una piscina bautismal y la “lápida de Litorio” descubierta en un olivar que había junto al Monasterio de la Trinidad, trasladada posteriormente con “pompa grande funeral” a la antigua ermita del Prado donde se colocó junto a la puerta principal cerca del acceso al coro.
La lápida reza:
“LITORIVS FA/MVLVS DEI VI/XIT ANNOS PLVS / MINVS LXXV RE/QVIVIT IN PACE DIE / VIIII KAL(enda)S IVLIAS / AERA DXXXXVIII”
Es decir, Litorio siervo de Dios, vivió más o menos 75 años. Descansó en paz en 9 de las kalendas (primer día del mes) de julio del año de la era 548.
La inscripción posterior
Además hay una inscripción posterior que dice literalmente:
“Aquí está sepultado un hombre que se dixo Litorius; el qual fue fallado en este sepulcro en un olivar cerca del monasterio de la Trinidad: y porque estava fuera de sagrado y parescíe que era christiano y persona católica por este rétulo de su sepoltura, el R.mo Señor Don Fray Francisco Ximénez Cardenal de España Arzobispo de Toledo, nuestro Señor, le mandó pasar á esta hermita de nuestra Señora del Prado; y por su mandado lo pasó aquí el cabildo de la Caridad de esta villa de Talavera en el mes de Mayo en el año de M. D. XII; y según parece ha que falleció M. XII años”.
ARTÍCULO POR: RUBÉN MARTÍN


