spot_img
Advertisement

Se acabó lo bueno: Talavera vuelve al curro y el despertador recupera el poder
S

Hoy, 1 de septiembre, termina oficialmente esa época del año en la que uno no sabe qué día es, desayuna a la hora de comer y considera ponerse chanclas como vestirse de etiqueta. Para buena parte de Talavera toca volver al trabajo, recuperar los horarios y reencontrarse con ese compañero que pregunta qué tal las vacaciones antes de enseñarte 47 correos pendientes.

Se acabó lo bueno: Talavera vuelve al curro y el despertador recupera el poder
Se acabó lo bueno: Talavera vuelve al curro

El cuerpo en la oficina y la cabeza en la piscina

Si esta mañana te ha costado levantarte, no recuerdas la contraseña del ordenador o llevas media hora mirando una hoja de cálculo mientras piensas en el chiringuito, tranquilo: podrías estar atravesando el conocido síndrome postvacacional.

Según explica el psiquiatra David López Gómez en menteAmente, no se trata de una enfermedad específica, sino de una reacción temporal de adaptación al regreso de los horarios, las responsabilidades y la rutina.

Entre sus manifestaciones habituales aparecen el cansancio, la falta de motivación, la irritabilidad, la tristeza, la ansiedad, los problemas de concentración y las alteraciones del sueño. Es decir, prácticamente el aspecto de cualquier oficina a primera hora de este 1 de septiembre.

Cómo sobrevivir al regreso

La buena noticia es que este malestar suele mejorar en pocos días. Para facilitar la vuelta conviene recuperar progresivamente los horarios de sueño, ordenar las tareas por prioridad y no intentar resolver toda la vida durante la primera mañana.

También ayuda mantener alguna actividad agradable después del trabajo. El verano puede estar terminando, pero nadie ha prohibido pasear junto al Tajo, tomar algo en una terraza o empezar a planear la próxima escapada. Mirar el calendario buscando el siguiente puente no figura como terapia oficial, aunque emocionalmente hace bastante servicio.

Y, sobre todo, hay que concederse un pequeño periodo de adaptación. No es obligatorio regresar de vacaciones con la productividad de una máquina industrial. Durante los primeros días basta con localizar la mesa, recordar las claves y evitar responder «igualmente» cuando alguien diga buenos días.

Cuando la cosa deja de ser una broma

Si la tristeza, la ansiedad o la falta de energía duran más de dos semanas, empeoran o dificultan seriamente la vida cotidiana, conviene consultar con un profesional.

Para el resto, paciencia. Septiembre acaba de empezar, Talavera vuelve al curro y el despertador ha ganado la primera batalla. Pero todavía quedan fines de semana.

OTRAS NOTICIAS

OFERTAS DE EMPLEO

spot_img
Advertisement
Advertisement

OTRAS NOTICIAS

spot_img
spot_img
Advertisement

OTRAS HISTORIAS