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viernes, enero 23, 2026
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Salud: Mitos sobre el blanqueamiento dental
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En la era de TikTok e Instagram, la presión por una sonrisa perfecta ha disparado la venta de productos milagro a precios de risa. Sin embargo, desde la práctica clínica, la realidad es preocupante: la mayoría de estos productos no solo son incapaces de cambiar el color de tus dientes, sino que le pueden pasar factura a tu salud bucodental. | Salud: Mitos

Salud: Mitos sobre el blanqueamiento dental
Salud: Mitos sobre el blanqueamiento dental

¿Realmente blanquean? La química no miente

Para que un diente cambie de color de forma real, necesitamos agentes que penetren en la estructura dental (esmalte y dentina) para oxidar las manchas internas. Científicamente, solo los peróxidos (de hidrógeno o de carbamida) tienen esta capacidad.

La mayoría de los productos que ves en anuncios virales carecen de estos componentes. Por tanto, no producen ninguna reacción química; simplemente no penetran en el esmalte dental.

El truco del «corrector de color» azul

Muchos de estos geles o pastas son de color violeta o azul intenso. Esto no es ciencia avanzada, es maquillaje óptico. Utilizan pigmentos como la blue covarine que se deposita sobre el diente.

  • El azul cancela visualmente el amarillo (por contraste de color), creando una ilusión de blancura que dura apenas unas horas.
  • No estás eliminando ninguna mancha ni limpiando el diente. Es como poner una capa de pintura sobre una pared sucia: en cuanto se desgasta, el problema sigue ahí y, a menudo, deja residuos irregulares que afean la sonrisa.

Riesgos reales: El peligro de lo no regulado

Al comprar productos sin control sanitario ni supervisión profesional, expones tu boca a fórmulas con pH ácidos o abrasivos descontrolados. Esto se traduce en:

  • Erosión del esmalte, el diente se vuelve más poroso y débil.
  • Sensibilidad aguda, al perder protección, los estímulos fríos o calientes se vuelven dolorosos.
  • Daño en las encías: Irritaciones químicas y retracción gingival.
  • Efecto rebote: Un esmalte dañado y poroso se mancha mucho más rápido con el café, el té o la comida.

Según la experiencia de los profesionales dentales, es triste tener que ver en consulta pacientes jóvenes con el esmalte ya desgastado. Estos productos generan expectativas imposibles y retrasan el acceso a tratamientos que sí funcionan y que, sobre todo, son seguros.

Blanqueamiento Clínico vs. Productos Online

Blanqueamiento Profesional«Blanqueadores» de Internet
Cambia el color real desde el interior.Solo ofrecen un efecto óptico temporal.
Productos certificados y seguros.Composición química incierta y dudosa.
Supervisado por un odontólogo.Uso sin control ni diagnóstico previo.
Resultados estables y duraderos.El efecto desaparece al comer o beber.
Prioriza la salud de la encía y el esmalte.Alto riesgo de sensibilidad y daño permanente.
Salud: Mitos sobre el blanqueamiento dental

El consejo de los profesionales dentales, es si el producto no contiene peróxidos, no va a blanquear tus dientes. Si es de color azul, solo los está maquillando. Y si es excesivamente barato, lo más probable es que el precio real lo acabe pagando tu esmalte.

Como profesionales de la salud dental, tanto odontólogos como higienistas dentales, nos encontramos a diario con pacientes que buscan un «blanco papel» imposible de alcanzar de forma natural. El problema es que el marketing digital ha difuminado la línea entre un tratamiento clínico y un simple truco visual.

Es muy común ver a influencers promocionando kits económicos con resultados asombrosos. Pero cuidado: en la mayoría de los casos, ese color no es real. Lo que percibes a través de la pantalla es una combinación de iluminación frontal intensa, filtros digitales y edición de vídeo.

¿Sabías que el color de tus labios cambia cómo se ven tus dientes? Es pura teoría del color.

  • El truco del labial: Los tonos con subtonos fríos (rojos azulados, fucsias o cerezas) neutralizan visualmente el amarillo del diente por contraste. Al igual que funcionan los pigmentos azules que se han mencionado anteriormente, “engañando” al ojo.

El papel del higienista dental aquí es clave: en tus limpiezas periódicas, tu higienista te explicará que esto es solo un efecto óptico. El diente no ha cambiado su color interno; solo lo hemos «disfrazado» un par de horas, dejando además residuos que pueden volver la superficie dental más rugosa.

Desmontando los mitos más peligrosos

“Este producto deja los dientes blancos como en Instagram”. Ningún producto de venta libre puede generar blancos extremos, es irreal.

“Si es natural, no daña el esmalte”. Lo «natural» puede ser muy ácido o abrasivo. Sin un control de pH profesional, estos productos desmineralizan el diente, creando porosidad y una sensibilidad insoportable.

“El carbón activado blanquea de verdad”. Es uno de los mitos más peligrosos. El carbón no penetra en el diente, solo lo lija. Al desgastar la capa superficial, queda expuesta la dentina (que es más amarilla), por lo que, con el tiempo, tus dientes se verán más oscuros.

“Si lo usan influencers, es porque funciona”. El éxito en redes se basa en el impacto visual, no en la eficacia. Muchos influencers promocionan productos por contrato, usando filtros y retoques o tienen tratamientos estéticos dentales previos (como carillas, blanqueamientos clínicos…) para simular un resultado que no es real.

“Los pigmentos azules blanquean sin dañar”. Solo crean una película temporal. El uso frecuente de estos tintes puede enmascarar problemas dentales reales y alterar la textura de la superficie del diente, facilitando que se manche más en el futuro.

“Cuanto más blanco, más sano”. Un diente sano tiene matices, cierta traslucidez y variaciones de tono. La obsesión por el blanco absoluto suele llevar al sobreuso de productos agresivos que terminan destruyendo el esmalte.

Antes de aplicar cualquier producto, es vital que tu odontólogo e higienista evalúen el estado de tus encías y la salud de tu esmalte. Un blanqueamiento sin supervisión puede reactivar una sensibilidad latente o dañar tejidos blandos de forma innecesaria.

Para finalizar es importante aclarar, que, mediante tratamientos no invasivos y supervisados por profesionales clínicos, NUNCA podrás obtener un color más blanco que el de tu diente natural.

ARTÍCULO POR: la profesora del ciclo superior de »Higiene Bucodental» Pilar González Garcia (Higieista Bucodental)Kapital Inteligente

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