Desde la Asociación amigos de El Cigarral elevan el tono contra la planta de biometano: «No vamos a permitir que destruyan el futuro de nuestras familias”

La Asociación Amigos de El Cigarral ha escenificado este viernes su rechazo frontal al proyecto de la planta de biometano prevista a poco más de un kilómetro de su urbanización. En una comparecencia ante los medios, los representantes vecinales aseguraron que la instalación supondría un grave perjuicio para el entorno y reclamaron a las administraciones que utilicen todas las herramientas legales para impedir su construcción.
«Somos cerca de 200 vecinos que elegimos vivir aquí buscando tranquilidad y contacto con la naturaleza. De la noche a la mañana nos encontramos con una planta de biometano a escasos 1.300 metros de nuestras viviendas», denunció el portavoz de la asociación.
Los vecinos consideran que, pese a presentarse como un proyecto vinculado a las energías renovables, existen experiencias en otros municipios que, a su juicio, demuestran los problemas que este tipo de instalaciones pueden generar.
«Sobre el papel todo parece perfecto, pero los vecinos de otras localidades están sufriendo las consecuencias. Nosotros no queremos que aquí ocurra lo mismo», señalaron durante la comparecencia.
Olores, devaluación de viviendas e impacto ambiental: los principales riesgos
La asociación sostiene que la planta podría provocar molestias por olores, un incremento del tráfico pesado, impactos medioambientales y una importante depreciación del valor de las viviendas de la urbanización.
«Hemos invertido aquí nuestro futuro. Muchos vecinos siguen pagando sus hipotecas y no vamos a permitir que esa inversión pierda su valor por una decisión que pone en riesgo nuestra calidad de vida», afirmaron.
Uno de los mensajes más repetidos durante el acto fue la preocupación por las posibles consecuencias sobre la salud y el medio ambiente. «Todos tenemos derecho a respirar un aire limpio. Tenemos hijos pequeños y nadie puede garantizar que no haya emisiones, filtraciones o problemas ambientales. El miedo no nos lo pueden quitar», expresó una de las vecinas.

Un proyecto que amenaza a toda Talavera de la Reina y su comarca
La asociación también cuestionó la proximidad de la futura instalación a zonas habitadas.
«No entendemos cómo se puede autorizar una planta de estas características tan cerca de viviendas, de un polígono industrial y de varios núcleos de población. Esto no solo afecta a El Cigarral; afecta a toda la zona», señalaron.
Además del impacto ambiental, los vecinos advirtieron de las consecuencias económicas que, a su juicio, tendría el proyecto para el entorno.
«Talavera necesita atraer empresas y empleo, no decisiones que puedan provocar que otras compañías se marchen o que nadie quiera instalarse aquí», defendieron durante la intervención.
Frente común vecinal y vía judicial para frenar la planta
La asociación quiso dejar claro que su oposición al proyecto no es una reivindicación aislada, sino una preocupación compartida por numerosos colectivos ciudadanos de Talavera de la Reina y su comarca. En este sentido, agradecieron el respaldo recibido por parte de asociaciones como la Asociación Cívica El Horcajo, la Plataforma Cívica de Gamonal y SOS Talavera y Comarca, con las que mantienen una estrategia común para intentar frenar la instalación.
«Esto no es un problema exclusivo de El Cigarral. Hablamos de un proyecto que puede afectar a la calidad del aire, al medio ambiente, al desarrollo económico y a la calidad de vida de toda Talavera y su comarca. Por eso cada vez son más las asociaciones y vecinos que se están uniendo para defender el territorio», señalaron durante su intervención.
Los representantes vecinales insistieron en que la defensa del entorno debe convertirse en una causa común y apelaron a la unidad de la ciudadanía y de las administraciones para evitar que este tipo de instalaciones se ubiquen tan próximas a zonas residenciales y núcleos de población.
La Asociación Amigos de El Cigarral confirmó que ya ha contratado asesoramiento jurídico para defender los intereses de los vecinos y anunció que seguirá muy de cerca toda la tramitación administrativa del proyecto.
Asimismo, aseguraron que, si la iniciativa continúa adelante, promoverán nuevas movilizaciones ciudadanas y acudirán «donde sea necesario» para hacer oír su voz.
Los representantes vecinales hicieron también un llamamiento directo al Ayuntamiento de Talavera para que impulse las modificaciones urbanísticas necesarias que permitan frenar la instalación.
«Es el momento de demostrar altura política. Los ciudadanos hemos elegido a nuestros representantes para defender nuestro bienestar y confiamos en que utilicen todas las herramientas legales disponibles para proteger a los vecinos», concluyeron.



