En el término de Gamonal, permanece uno de esos lugares donde la historia y la tradición popular se entrelazan con el paisaje. Allí se alza una gran piedra coronada por una cruz, conocida desde hace generaciones como la Cruz del Niño. Un enclave que continúa despertando la curiosidad de vecinos y visitantes.

La tradición oral sostiene que los vecinos levantaron esta cruz en memoria de un niño que acompañó a su madre mientras acudía a lavar la ropa al arroyo Zarzoleja. En las inmediaciones de un antiguo molino y frente a la zona conocida como los Cantos Llorones. Unas formaciones rocosas que reciben este nombre porque rezuman agua durante las épocas de mayor humedad.
Una historia transmitida de generación en generación
Según el relato popular, mientras su madre realizaba las tareas de lavado, el pequeño se habría alejado demasiado del lugar. Fue entonces cuando, siempre según la tradición, uno o varios lobos lo atacaron, causándole la muerte.
Hasta el momento, no se ha localizado ninguna fuente documental que confirme este suceso. Por lo que la historia pertenece al patrimonio oral transmitido de generación en generación. Sin embargo, el relato resulta verosímil si se tiene en cuenta el contexto histórico de la zona.
La presencia de lobos en estos montes y parajes de la comarca fue una realidad durante siglos y existen referencias que sitúan su existencia hasta la primera mitad del siglo XX. Además, la propia existencia de la cruz ha alimentado durante décadas la creencia de que el monumento fue erigido para recordar un acontecimiento de estas características. Ya que difícilmente tendría sentido levantar un memorial sin un hecho que lo justificara.
Una ruta perfecta para descubrir el patrimonio natural de Gamonal
Más allá de la leyenda, la Cruz del Niño se ha convertido también en un interesante destino para quienes disfrutan del senderismo y del patrimonio rural.
Desde el casco urbano de Gamonal es posible realizar una agradable ruta de aproximadamente 3,5 kilómetros. Un recorrido accesible que permite adentrarse en algunos de los paisajes más característicos de esta zona de la comarca.
Un legado que sigue vivo
Historias como la de la Cruz del Niño forman parte de la memoria colectiva de Gamonal y contribuyen a conservar el patrimonio inmaterial de la comarca. Aunque la ausencia de documentos impide confirmar el origen exacto de esta leyenda, el paso del tiempo no ha conseguido borrar un relato que continúa transmitiéndose entre generaciones.
La Cruz del Niño sigue siendo hoy un símbolo de ese pasado donde la naturaleza marcaba el ritmo de la vida cotidiana y donde las historias populares ayudaban a explicar los acontecimientos que dejaron huella en el territorio.
Quienes se acerquen hasta este singular enclave no solo descubrirán un paraje de gran belleza natural, sino también uno de esos lugares donde la tradición sigue viva y continúa formando parte de la identidad de Gamonal y de toda la comarca de Talavera.



