La agrupación ecologista apuesta por un modelo de plantas de menor tamaño ubicadas cerca de las explotaciones ganaderas para reducir el impacto ambiental
La Agrupación Naturalista Esparvel ha solicitado la paralización del proceso de autorización de la futura macroplanta de biometano prevista en las proximidades del polígono industrial de Cazalegas, en el término municipal de Talavera de la Reina. La organización considera que este tipo de infraestructuras, por sus dimensiones y capacidad, pueden generar importantes consecuencias para el entorno y apuesta por un modelo alternativo basado en instalaciones de menor tamaño distribuidas junto a las zonas donde realmente se producen los residuos ganaderos.

Preocupación por la concentración de residuos en Talavera
Desde Esparvel advierten de que, si finalmente salen adelante los proyectos previstos, el municipio podría llegar a concentrar hasta cuatro plantas destinadas al tratamiento de cerca de un millón de toneladas de residuos al año.
Según la agrupación, esta elevada concentración podría traducirse en un incremento del tráfico pesado, problemas derivados de los olores y un posible efecto llamada para la implantación de nuevas macrogranjas porcinas en la comarca. Por ello, defienden que el tratamiento de estos residuos debería realizarse de forma descentralizada y próxima a los lugares donde se generan.
Un proyecto que consideran sobredimensionado
Esparvel sostiene que la dimensión de estas instalaciones no responde a una necesidad ambiental específica de la comarca, sino que responde principalmente a criterios de rentabilidad empresarial.
En este sentido, la agrupación considera que concentrar grandes volúmenes de residuos en un reducido número de plantas supone trasladar a Talavera los impactos ambientales asociados al tratamiento del purín, cuando, a su juicio, estos deberían gestionarse en las propias zonas de producción ganadera.
Apoyo al biometano, pero con otro modelo de gestión
La organización insiste en que el desarrollo de esta actividad debe realizarse mediante plantas pequeñas o medianas situadas cerca de las explotaciones ganaderas, evitando así el transporte masivo de residuos hacia grandes instalaciones alejadas de su origen.
Las ventajas del modelo que propone Esparvel
Entre los beneficios que la agrupación destaca de este sistema descentralizado figuran:
- Reducir considerablemente el transporte de purines y digestatos, disminuyendo tanto las emisiones contaminantes como el tránsito de vehículos pesados.
- Evitar la concentración de olores y posibles riesgos sanitarios en un único punto de la comarca.
- Favorecer que el digestato pueda reutilizarse en los mismos terrenos agrícolas donde se genera, cerrando de forma más eficiente el ciclo de los nutrientes.
- Facilitar un mayor control ambiental sobre instalaciones de menor tamaño.
- Evitar que la existencia de grandes plantas incentive la creación de nuevas explotaciones ganaderas intensivas para garantizar su abastecimiento.
Petición de diálogo con el Ayuntamiento
Como parte de sus reivindicaciones, Esparvel solicita al Ayuntamiento de Talavera de la Reina la celebración de una reunión con organizaciones ciudadanas para abordar este asunto y debatir el modelo de gestión de residuos ganaderos que consideran más adecuado para el futuro de la comarca.



