Un caudal lleno… de residuos. Así amanecía el Río Alberche a la altura del Puente del Río Alberche, entrada de Talavera de la Reina, en la N-V, kilómetro 110. mostrando un espectáculo tan impactante como triste: desde cualquier punto que se mirase, flotaban muebles abandonados, neveras, botellas, bolsas repletas de basura, plásticos e incluso latas.

Un paisaje que debería ser emblema de vida natural y belleza para vecinos y visitantes, ha sido convertido —una vez más— en un vertedero incontrolado a cielo abierto. No hablamos de un hecho puntual, sino de una situación que interpela directamente a nuestra conciencia colectiva.
Un problema que es de todos
Este escenario no es fruto de la casualidad ni responsabilidad exclusiva de «otros». Es consecuencia directa de acciones cotidianas, descuidos e indiferencias acumuladas. Porque cada bolsa que se lanza al campo, cada mueble que no se recicla correctamente, cada residuo que se abandona junto al río, acaba aquí: en el corazón de nuestra ciudad, en sus pulmones verdes, en sus aguas.
El Río Alberche no solo es un símbolo natural; también es parte esencial del entorno y la identidad de Talavera.
Una llamada a la reflexión ciudadana
No se trata de señalar culpables, ni de entrar en discursos ideológicos. Esta es una llamada urgente a la reflexión. Una ciudad que ama su entorno lo cuida. Y el cuidado empieza por la responsabilidad individual, la vigilancia colectiva y la exigencia institucional.
Desde Cover Talavera queremos invitar a mirar más allá de la superficie. Porque bajo cada botella arrastrada por la corriente hay un gesto que pudo evitarse. Y detrás de cada nevera flotando entre las ramas hay una historia de dejadez… o de falta de conciencia.
¿Y ahora qué?
Quizá hoy sea momento de preguntarnos: ¿Qué imagen queremos que se lleve quien cruza por primera vez ese puente de entrada a Talavera? ¿Qué legado ambiental estamos dejando a quienes vienen detrás?
El cambio comienza en lo pequeño. Basta con no mirar hacia otro lado. Con denunciar, no ensuciar. Con actuar. Porque la limpieza de nuestro río empieza en la conciencia de cada uno.

