El ejemplar nació en el Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas tras el rescate de dos huevos de un nido caído en la comarca de Talavera y ya vuela en libertad junto a su familia adoptiva.
La conservación del águila imperial ibérica suma un nuevo éxito en Castilla-La Mancha. El Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas (CERI), ubicado en Sevilleja de la Jara, ha culminado con éxito la integración en un nido silvestre de un pollo nacido en sus instalaciones tras el rescate de varios huevos procedentes de un nido caído en la comarca de Talavera de la Reina. Una actuación que supone un nuevo avance en la protección de una de las especies más emblemáticas y amenazadas de Europa.

Todo comenzó el pasado 19 de marzo, cuando agentes medioambientales recibieron el aviso de que un nido de águila imperial se había desplomado, dejando en peligro los huevos que albergaba. Gracias a la rápida intervención del personal de una finca y de los profesionales de la Consejería de Desarrollo Sostenible, los dos huevos fueron recuperados y trasladados al CERI para garantizar su supervivencia.
Un nacimiento protegido para garantizar su regreso a la naturaleza
Uno de los huevos eclosionó el 6 de mayo en las instalaciones del CERI. Desde ese momento, el polluelo fue criado siguiendo un protocolo especializado diseñado para reducir al máximo el contacto con las personas. Este método evita la impronta humana y aumenta las posibilidades de que el ave pueda desenvolverse con normalidad una vez regrese al medio natural.
Tras comprobar la evolución favorable del ejemplar, los técnicos decidieron buscar un nido silvestre que reuniera las condiciones adecuadas para su adopción. La elección recayó sobre un nido situado en los Montes de Toledo. Donde ya crecían otros dos pollos de edad similar, una circunstancia que favorecía una integración completamente natural.
Una adopción que ha resultado todo un éxito

El 26 de junio, agentes medioambientales y técnicos especializados introdujeron al joven ejemplar en el nuevo nido. Desde entonces, el seguimiento realizado a distancia ha permitido confirmar que tanto los progenitores como los otros dos pollos aceptaron al nuevo integrante sin incidencias.
Los tres ejemplares continuaron su desarrollo con total normalidad hasta iniciar sus primeros vuelos a mediados de julio. Además, todos ellos fueron equipados con emisores GPS. Una herramienta que permitirá a los investigadores realizar un seguimiento científico de sus desplazamientos y conocer mejor su evolución en libertad.
El CERI consolida su experiencia en la recuperación del águila imperial ibérica

Esta actuación pone de manifiesto la eficacia de los protocolos de rescate y recuperación aplicados cuando se producen incidencias que afectan a especies protegidas. Asimismo, refuerza el compromiso de Castilla-La Mancha con la conservación del águila imperial ibérica mediante el trabajo coordinado entre centros especializados, técnicos y agentes medioambientales.
Con esta intervención, el CERI de Sevilleja de la Jara consolida su trayectoria en la recuperación de fauna amenazada. Se trata de la tercera ocasión en la que consigue integrar con éxito en un nido silvestre un pollo de águila imperial nacido en sus instalaciones. El primer precedente tuvo lugar en 2017, cuando dos ejemplares obtenidos mediante inseminación artificial fueron introducidos con éxito en nidos naturales.



