El Camino de Segurilla volvió a ser escenario anoche de un nuevo incendio, sumándose a la serie de fuegos registrados exactamente en la misma zona en las últimas semanas. A diferencia de los conatos anteriores, este último foco presentó unas dimensiones un poco superiores, lo que obligó a un despliegue más intenso de los bomberos, quienes trabajaron a fondo para atajar las llamas con rapidez y evitar que el fuego se extendiera de forma descontrolada por el entorno rural.

Una reiteración que reduce las probabilidades de la casualidad
El suceso de la noche pasada comparte con los anteriores tanto la ubicación exacta como el momento del día, ya que volvió a declararse por la noche.
Esta constante repetición de fuegos en un perímetro tan acotado, sumada a la frecuencia con la que se están produciendo los incidentes, resulta cada vez más difícil de atribuir a factores fortuitos. La coincidencia sistemática de tantos episodios calcados en las últimas semanas reduce las probabilidades de que se trate de simples descuidos aislados, abriendo el interrogante sobre el origen de estos focos.
Precaución por altas temperaturas y colaboración
Ante la envergadura de este último fuego y la persistencia de las altas temperaturas, se insiste en la necesidad de extremar al máximo la precaución en todo el término municipal, ya que el riesgo en el suelo rural sigue siendo muy elevado.
Asimismo, se recuerda que cualquier información ciudadana o detalle que los vecinos del entorno hayan podido observar durante la noche será de gran utilidad. Ante cualquier indicio de humo o movimiento inusual, se ruega alertar de inmediato al 112.



