El Ayuntamiento de Talavera de la Reina ha salido al paso de las informaciones recientes publicadas en distintos medios para explicar de forma detallada las actuaciones municipales relacionadas con el establecimiento gestionado por la empresa DUENDE PASTELPAN S.A.L.

Un conflicto que se remonta a 2018
El origen de este expediente se sitúa en el año 2018, cuando se presentó la primera denuncia por molestias ocasionadas por el ruido procedente del local. Desde ese momento, las quejas vecinales no han sido puntuales, sino continuadas en el tiempo. Lo que ha obligado al Ayuntamiento a iniciar varios expedientes sancionadores. Según fuentes municipales, no consta que la empresa haya recurrido dichas sanciones.
Medidas adoptadas y procedimientos abiertos
En julio de 2020 se decretó el precinto del local como medida preventiva, aunque posteriormente se levantó para permitir a la empresa aplicar las correcciones necesarias. Sin embargo, la situación no se resolvió.
Ya en noviembre de 2021, el Consistorio abrió un procedimiento para restablecer la legalidad tras detectar que las instalaciones no cumplían con las condiciones establecidas en la licencia otorgada.
Reformas sin justificar el cumplimiento acústico
Más adelante, en julio de 2022, la mercantil solicitó autorización para acometer obras de ampliación y reforma. No obstante, ante la falta de documentación completa, en junio de 2023 el Ayuntamiento requirió tanto el certificado final de obra como la acreditación del cumplimiento de la normativa acústica municipal.
Aunque la empresa presentó el certificado de finalización de las obras, no logró justificar adecuadamente que el local respetara los niveles de ruido permitidos.
Nuevas mediciones y persistencia del problema
En agosto de 2024, los servicios técnicos municipales realizaron nuevas mediciones acústicas que confirmaron que los niveles de ruido seguían superando los límites legales.
Como consecuencia, en septiembre de ese mismo año se instó a la empresa a adoptar las medidas necesarias para adecuar el local a la normativa vigente. Sin embargo, hasta la fecha, no consta que dichas actuaciones se hayan llevado a cabo. Además, el informe acústico aportado por la mercantil no ha sido considerado válido por los técnicos municipales.
Revocación de licencia y proceso judicial
Ante estos antecedentes, en diciembre de 2024 el Ayuntamiento decidió revocar la licencia de actividad por incumplimiento de la normativa en materia de contaminación acústica. Apoyándose en un informe del Servicio de Medio Ambiente.
Posteriormente, la empresa presentó un recurso de reposición que fue desestimado, tras lo cual interpuso un recurso contencioso-administrativo. Aunque inicialmente se acordó suspender la medida, esta suspensión fue revocada más adelante por el órgano judicial.
Precinto parcial y continuidad de la actividad comercial
En este contexto, el Ayuntamiento ha adoptado recientemente una nueva medida: el precinto de la maquinaria del obrador, identificada como el principal foco de emisión de ruido.
No obstante, se permite que el establecimiento continúe con su actividad comercial de venta al público mientras se resuelve el procedimiento judicial en curso.
Compromiso con la legalidad y la convivencia
Desde el Consistorio se subraya que todas las actuaciones realizadas responden al cumplimiento de la normativa vigente y a la obligación de atender las denuncias ciudadanas. Especialmente en cuestiones que afectan a la convivencia vecinal y al medio ambiente urbano.
El Ayuntamiento insiste en que su intervención busca garantizar el equilibrio entre la actividad económica y el bienestar de los vecinos, en línea con la legislación aplicable.


