El Gobierno de Castilla-La Mancha y la Universidad regional (UCLM) han dado un paso clave para reforzar el ecosistema científico de la región. Ambas instituciones han iniciado los trabajos para poner en marcha un convenio estratégico que respalde la investigación de excelencia y permita que los institutos científicos de la comunidad compitan al máximo nivel.

Este nuevo acuerdo está orientado a acompañar a los centros de investigación en la preparación de candidaturas a programas tan prestigiosos como María de Maeztu, Severo Ochoa u otras convocatorias nacionales e internacionales con altos niveles de exigencia.
Durante una reunión celebrada recientemente, el director general de Universidades, Investigación e Innovación del Gobierno regional, junto al vicerrector de Política Científica de la UCLM, Ricardo Cuevas, fijaron los primeros pasos de esta colaboración, con el objetivo de reforzar el sistema de ciencia, tecnología e innovación de Castilla-La Mancha.
Un respaldo técnico, estratégico y financiero
El convenio permitirá activar mecanismos de apoyo técnico, estratégico y económico para que los institutos de investigación puedan competir en igualdad de condiciones frente a los grandes centros nacionales. Esto supone incrementar de manera significativa sus opciones de éxito en convocatorias altamente competitivas, mejorando su proyección y capacidades.
Desde el Ejecutivo autonómico se destaca que esta medida forma parte de una apuesta clara por la excelencia científica como motor de desarrollo social y económico en la región.
Beneficios estructurales y posicionamiento internacional
Obtener el reconocimiento como centro María de Maeztu o Severo Ochoa no solo implica una inyección económica relevante, sino que también representa un sello internacional de calidad que facilita la captación de talento, el acceso a proyectos europeos y la transferencia de conocimiento hacia sectores estratégicos.
Entre los beneficios directos para Castilla-La Mancha destacan:
- Mayor visibilidad científica a nivel nacional e internacional
- Fortalecimiento de los institutos de investigación ya existentes
- Generación de empleo cualificado
- Impacto positivo en áreas clave como salud, sostenibilidad, agroalimentación y digitalización
Además, la Universidad de Castilla-La Mancha consolida su papel como columna vertebral del ecosistema investigador en la comunidad, estrechando la coordinación con la administración regional para diseñar políticas científicas alineadas con los desafíos actuales y futuros de la región.
Una estrategia para colocar a Castilla-La Mancha en el mapa de la ciencia
En las próximas semanas, ambas instituciones seguirán perfilando los detalles del convenio, con el propósito de que se convierta en una herramienta estable, eficaz y transformadora, capaz de posicionar a Castilla-La Mancha como una región competitiva en el panorama científico español y europeo.

