Coincidiendo con el inicio de la campaña de la declaración de la Renta correspondiente al ejercicio 2025, Castilla-La Mancha se posiciona como una de las comunidades autónomas con mayor número de deducciones fiscales en el tramo autonómico del IRPF, alcanzando un total de 27 beneficios fiscales.

Esta cifra sitúa a la región entre las seis autonomías con más desgravaciones disponibles para los contribuyentes. Además, según ha destacado la portavoz del Ejecutivo regional, Esther Padilla, Castilla-La Mancha se encuentra entre las comunidades donde menor es la carga impositiva, ocupando el cuarto lugar en términos globales de IRPF.
Los datos, según ha subrayado la consejera, reflejan una diferencia notable respecto a otros territorios. Mientras Castilla-La Mancha cuenta con 27 deducciones, otras comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular presentan cifras inferiores, como Andalucía con 17, Madrid con 23 o Extremadura con 19.
Una de las regiones con menos impuestos propios
En el ámbito de los tributos propios, Castilla-La Mancha también destaca por su baja presión fiscal. Actualmente, la comunidad cuenta con solo tres impuestos propios, lo que la sitúa como la tercera región con menor número en este apartado, al nivel de Comunidad Valenciana, Islas Baleares y Cantabria.
Por delante, en número de tributos, se encuentran otras autonomías como Andalucía y Galicia, con ocho impuestos propios, o Aragón, que cuenta con siete.
Una política fiscal “moderada, útil y consensuada”
La portavoz del Gobierno regional ha definido la estrategia fiscal del Ejecutivo como una política “moderada, útil y consensuada” tanto con la sociedad como con los agentes sociales. En este sentido, ha insistido en que el objetivo es doble: aliviar la carga fiscal de la ciudadanía y garantizar al mismo tiempo el mantenimiento de unos servicios públicos sólidos.
Esta línea de actuación, según ha recordado, responde al compromiso adquirido por el presidente regional desde su llegada al Gobierno, basado en la congelación fiscal y en el diálogo con los distintos actores sociales.
Impacto directo en ciudadanos y empresas
La aplicación de estas deducciones ha permitido reducir el esfuerzo fiscal tanto de particulares como de empresas, especialmente en aquellos sectores más vulnerables. En total, las 27 desgravaciones aprobadas suponen un impacto económico estimado de 70 millones de euros y beneficiarán a alrededor de 215.000 contribuyentes en toda la región.
Desde el Ejecutivo se defiende que esta política fiscal tiene un marcado carácter social, orientado a favorecer a las clases con mayores dificultades y a impulsar una redistribución más equitativa de la renta.
Críticas a la oposición
Frente a este modelo, la portavoz ha criticado la postura del principal partido de la oposición, señalando que sus propuestas fiscales varían en función del contexto político. Según ha indicado, mientras en campaña se plantean bajadas de impuestos, en el ejercicio del gobierno estas medidas no siempre se mantienen.
Asimismo, ha lamentado que no se reconozca el trabajo realizado durante los últimos once años, insistiendo en que los datos actuales reflejan una política económica orientada al crecimiento y al reparto equilibrado de los recursos.
Crecimiento con redistribución
En conclusión, el Ejecutivo regional defiende que la actual política fiscal no solo favorece el crecimiento económico, sino que también permite compartir sus beneficios entre la ciudadanía, consolidando un modelo basado en la equidad y el apoyo a quienes más lo necesitan.
Un enfoque que, según el Gobierno de Castilla-La Mancha, refuerza el equilibrio entre desarrollo económico y cohesión social en la comunidad.


