
El futbolista del CF Talavera, Arturo Molina, compareció ante los medios en la previa del duelo ante la SD Ponferradina con un mensaje claro: no hay tiempo para celebrar y el único pensamiento está puesto en el viernes.
“Después del calendario domingo-viernes no te da tiempo para pensar en celebrar la victoria. El fútbol es presente”, afirmó con rotundidad.
Un gol clave y mentalidad competitiva
Molina fue protagonista en el último encuentro, abriendo el marcador nada más arrancar la segunda parte. Una acción rápida, tras asistencia de un compañero, que terminó con un disparo potente entre los tres palos.
“Mi intención era tirar fuerte y que fuera entre los tres palos. Salió bien y sirvió para encaminar la segunda parte”, explicó.
El tanto permitió al equipo tomar ventaja en un partido que terminó decidiéndose en los últimos instantes, un reflejo de la tensión que vive el conjunto blanquiazul en la lucha por la permanencia en la Primera Federación.
La salvación pasa por El Prado… y por crecer fuera
El centrocampista fue claro al analizar la situación clasificatoria. Para él, el porcentaje más alto de opciones de permanencia está en casa, pero el salto definitivo debe llegar lejos de Talavera.
“Nuestra salvación pasa en un porcentaje muy elevado por El Prado, pero tenemos que dar ese plus fuera de casa y encontrar regularidad”.
El objetivo es corregir los errores cometidos en salidas anteriores y competir con mayor consistencia en escenarios exigentes como Ponferrada.
Confianza del entrenador y mejor momento físico
Molina también tuvo palabras de agradecimiento hacia el cuerpo técnico, destacando la confianza recibida desde el primer día, pero sin eludir la responsabilidad individual.
“El míster me transmite confianza, pero el que rinde en el campo soy yo”, señaló.
El jugador asegura sentirse en su mejor momento de las últimas tres temporadas, especialmente en el apartado físico. “Estoy con ganas, con ambición y el cuerpo me está respetando. Solo pienso en el siguiente partido, en la siguiente final”.
Mentalidad de final
El mensaje es claro dentro del vestuario: cada partido es decisivo. No hay margen para distracciones ni celebraciones prolongadas.
El CF Talavera afronta una nueva prueba de exigencia máxima ante un rival en dinámica ascendente, pero con la convicción de que, si mantiene la intensidad y la concentración, puede dar un paso más hacia el objetivo de la permanencia.

