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jueves, febrero 12, 2026
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El entrenador del CF Talavera señala al Ayuntamiento
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sandroni CF Talavera Guadalajara

El entrenador del CF Talavera, Alejandro Sandroni, rompió este jueves el tono habitual de las ruedas de prensa para lanzar un mensaje directo —y medido— a las instituciones responsables de las instalaciones deportivas de la ciudad. No fue una excusa por los resultados. Fue una advertencia.

“Este es el año más complicado para salvar al Talavera por estas cosas”, afirmó en referencia a las condiciones en las que el equipo está entrenando. El técnico confirmó que el conjunto blanquiazul apenas ha podido trabajar con normalidad en el Municipal El Prado desde el encuentro ante el Pontevedra. Y cuando lo hace, lo hace con limitaciones: áreas que no se pueden pisar, zonas con hoyos pendientes de reparación y una superficie que, según sus palabras, “está hablando”.

Una categoría que exige algo más

Sandroni fue claro: la permanencia no depende solo del vestuario. “Esta categoría no va solo de jugadores. Va de medios. De dónde entrenas, de cómo entrenas, de los servicios médicos”, subrayó.

El mensaje no es menor. El Talavera compite en Primera RFEF, una categoría profesionalizada en estructura y exigencias. El técnico comparó las instalaciones locales con las de clubes como el Tenerife o la Real Sociedad, donde los estándares son radicalmente distintos. Sin pedir lujos, sí reclamó coherencia: “Un equipo en esta categoría no puede entrenar en las condiciones en las que lo está haciendo”.

Lesiones y riesgo deportivo

Más allá de la estética del césped, Sandroni introdujo un elemento delicado: las lesiones. Citó los casos de Pedro, Ferdi o Gonzalo, todas en zonas similares, insinuando que el estado de los terrenos de entrenamiento podría estar influyendo.

No fue una acusación frontal, pero sí una advertencia técnica. “No pasaría nada por entrenar en hierba artificial si estuviera en condiciones. Pero los campos que tenemos son peligrosos hasta para los niños”, afirmó, dejando claro que el problema no es el material, sino el mantenimiento y la planificación.

La ciudad ante el espejo

El entrenador insistió en una idea que sobrevoló toda su intervención: Talavera debe decidir “qué quiere ser de mayor”. No es solo una cuestión deportiva. Habló del impacto económico que supone la categoría: “Cada quince días vienen 300 o 400 personas a comer, a cenar, a dejar dinero en la ciudad”. Recordó también la repercusión mediática del partido ante el Real Madrid, cuya visibilidad fue “incalculable”.

El mensaje implícito es evidente: el fútbol es escaparate, inversión y retorno. Pero requiere estructura.

Sin excusas, pero con responsabilidades

Sandroni fue cuidadoso al separar el rendimiento deportivo de la crítica institucional. Calificó de “vergüenza” los partidos ante Unionistas y Pontevedra y dejó claro que no busca coartadas. Pero también subrayó que el club “se está dejando la vida” y que los jugadores “lo están dando todo”.

La reclamación, por tanto, no es interna. Es externa.

“Somos unos mandados”, dijo en referencia al cuerpo técnico. “A mí me dicen dónde entrenar y entreno”. Y cuestionó la lógica de permitir sesiones en un césped que después debe quedar listo para el domingo: “Los campos se taquean cuando acaban los partidos, no antes”.

Con treinta años de experiencia, afirmó no entender determinadas decisiones de gestión.

Una cuestión de apuesta estratégica

La reflexión final fue casi empresarial: “Si a la lotería le vas echando números, te va a ayudar”. Es decir, invertir aumenta las probabilidades. Tener medios no garantiza el éxito, pero no tenerlos sí aumenta el riesgo del fracaso.

La pregunta queda en el aire:
¿Quiere Talavera consolidarse como ciudad de Primera RFEF o resignarse a sobrevivir con infraestructuras de otra categoría?

El entrenador ya ha lanzado el balón al tejado institucional.

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