Una piscina municipal, una mujer tomando el sol y dos pechos al aire. Hasta aquí, una escena bastante habitual de cualquier verano. Sin embargo, en la localidad segoviana de Sacramenia, la situación terminó con la Guardia Civil desplazándose hasta las instalaciones.
La protagonista es Sonia Lago, una mujer que lleva más de 30 años veraneando en el municipio. Según ha explicado, acudió a la piscina municipal y revisó previamente sus normas. En ellas no aparecía ninguna prohibición expresa sobre hacer topless.

Unos pechos provocan el revuelo
Todo cambió cuando otra usuaria presentó una queja. A partir de ese momento comenzaron las conversaciones entre la socorrista y el Ayuntamiento. Mientras tanto, Sonia continuó acudiendo durante varios días.
Posteriormente apareció una nueva norma que prohibía el topless. Sonia se negó a cubrirse al considerar que aquella indicación no estaba publicada cuando compró su bono ni cuando comenzó a utilizar las instalaciones.
Cinco minutos después llegó la Guardia Civil. Porque, al parecer, no había ningún otro asunto más urgente que investigar que dos pechos tomando vitamina D pacíficamente sobre una toalla.
Los agentes hablaron con la mujer y tomaron nota de lo sucedido, aunque no la expulsaron de la piscina.
El verdadero decoro es respetar la libertad
En Cover Talavera lo tenemos claro: defendemos la libertad individual de cada persona para decidir sobre su propio cuerpo.
Hacer topless no debería convertirse en un conflicto municipal ni requerir la intervención de la Guardia Civil. Que cada mujer decida si quiere utilizar la parte superior del bikini o dejarla en casa.
Al fin y al cabo, son solo tetas.






