La falta de agua comienza a generar importantes problemas en varios municipios de la provincia de Toledo. Cuatro localidades abastecidas por la Mancomunidad del Pusa ya han declarado su agua como no apta para el consumo humano, mientras que otras seis permanecen pendientes de los análisis.
Los municipios afectados actualmente son San Martín de Pusa, Santa Ana de Pusa, Villarejo de Montalbán y Torrecilla de la Jara.
El problema está relacionado con el descenso del nivel del agua. Esta situación dificulta su extracción y provoca un aumento de la concentración de hierro. Como consecuencia, el agua que llega a las viviendas no reúne las condiciones necesarias para beber o cocinar.

Otros seis municipios, pendientes
La situación también podría afectar próximamente a Espinoso del Rey, Malpica de Tajo, Los Navalmorales, La Pueblanueva, Retamoso de la Jara y San Bartolomé de las Abiertas.
Estas localidades están esperando los resultados de los análisis realizados por los técnicos para conocer el estado del agua procedente de la presa.
Desde la Mancomunidad del Pusa advierten de que, si no se registran precipitaciones durante los próximos días, los diez municipios podrían terminar sin agua potable. En ese escenario, cada localidad tendría que recurrir a medios alternativos para garantizar el abastecimiento de sus vecinos.
Buscan alternativas de abastecimiento
Los ayuntamientos afectados y la propia mancomunidad ya trabajan en diferentes soluciones. Una de las posibilidades pasa por recurrir a pozos y sondeos que permitan obtener agua subterránea.
El Ayuntamiento de San Martín de Pusa ha firmado un convenio con la Junta de Castilla-La Mancha para financiar un sondeo. El objetivo es encontrar una fuente alternativa de abastecimiento para el municipio.
Por su parte, Santa Ana de Pusa trabaja en la conexión de un pozo situado cerca de la localidad con su depósito municipal.
Los vecinos lamentan que este problema se repita durante los meses de verano. La falta de agua potable complica tareas tan habituales como cocinar, lavar la ropa o atender a los animales domésticos.
Por ahora, se recomienda a los habitantes de las localidades afectadas seguir las indicaciones de sus respectivos ayuntamientos y no consumir el agua hasta que los análisis confirmen que vuelve a ser apta.






