Las obras del Parque Fluvial de Los Sifones, uno de los espacios verdes vinculados al río Tajo en Talavera de la Reina, han llevado a la Agrupación Naturalista Esparvel a solicitar al Ayuntamiento la paralización cautelar de determinadas actuaciones hasta conocer con detalle el proyecto y comprobar su posible incidencia sobre el entorno natural.

La organización considera positivo que se destinen recursos a recuperar y mejorar los espacios verdes y las riberas del Tajo. Sin embargo, defiende que una intervención de estas características debe ejecutarse con criterios ambientales rigurosos, transparencia, participación pública y contando con las autorizaciones sectoriales que sean necesarias.
En este contexto, Esparvel ha ofrecido al alcalde de Talavera de la Reina, José Julián Gregorio, la celebración de una reunión técnica en la que los responsables municipales puedan explicar detalladamente las actuaciones previstas en Los Sifones.
La asociación pretende, además, aportar propuestas que permitan compatibilizar el uso público del futuro parque fluvial con la protección de sus valores naturales.
Esparvel reclama información sobre el proyecto de Los Sifones
Una de las principales demandas de la asociación pasa por conocer la documentación técnica antes de que continúen las actuaciones.
Esparvel recuerda que el acceso a la información relativa a proyectos susceptibles de afectar al medio ambiente está reconocido por la legislación española. En concreto, hace referencia a la Ley 27/2006, de 18 de julio, que regula los derechos de acceso a la información, participación pública y acceso a la justicia en materia medioambiental.
La organización sostiene que un proyecto de transformación de un espacio estrechamente relacionado con el río Tajo debe desarrollarse con la máxima transparencia y permitir que asociaciones ambientales, colectivos sociales y ciudadanía conozcan previamente su alcance y puedan realizar aportaciones.
Por este motivo, solicita al Ayuntamiento de Talavera que haga público y facilite el proyecto técnico completo del Parque Fluvial de Los Sifones.
Entre la documentación reclamada se encuentran la memoria, planos y presupuesto, además de la información relativa a actuaciones sobre la vegetación, movimientos de tierras, caminos, alumbrado, instalaciones, sistema de riego y futuras áreas recreativas.
También pide conocer los informes y autorizaciones ambientales y sectoriales que correspondan.
La Isla de los Molinos de Arriba, entre las preocupaciones de la asociación
La petición de Esparvel está relacionada, además, con lo sucedido recientemente en la Isla de los Molinos de Arriba, otro enclave de especial interés ecológico situado junto al Tajo.
Según sostiene la asociación a partir de la documentación que ha analizado, en este espacio se llevaron a cabo actuaciones que transformaron de manera importante la vegetación existente y algunas intervenciones no habrían estado amparadas por las correspondientes autorizaciones de la Confederación Hidrográfica del Tajo y de la Consejería de Desarrollo Sostenible.
Para Esparvel, aquella experiencia debe servir ahora para extremar las precauciones antes de intervenir en otro entorno de elevado interés ambiental.
La asociación insiste en que antes de transformar un espacio natural resulta necesario conocer exactamente las actuaciones previstas, estudiar sus posibles impactos, disponer de las autorizaciones necesarias y facilitar que las entidades ambientales puedan analizar el proyecto y formular propuestas.
¿Cómo debería ser el Parque Fluvial de Los Sifones?
Los Sifones es considerado por Esparvel como uno de los principales espacios verdes ligados al río Tajo a su paso por Talavera, con una importante función de transición entre el ecosistema fluvial y la ciudad.
Desde la organización defienden que convertir este enclave en un parque fluvial no debería implicar una progresiva urbanización de la ribera. Al contrario, consideran que el proyecto representa una oportunidad para recuperar y reforzar el carácter natural de este entorno.
Entre las prioridades que plantea Esparvel se encuentran la conservación del arbolado existente, la vegetación espontánea y de ribera, la permeabilidad del suelo, los refugios de fauna y la conectividad ecológica del corredor del Tajo.
La asociación también considera necesario estudiar cuidadosamente la posible apertura o pavimentación de caminos, los movimientos de tierras, el alumbrado, las instalaciones, el mobiliario y las zonas recreativas.
El objetivo, señala, debe ser evitar intervenciones que puedan provocar fragmentación de hábitats, molestias a la fauna, contaminación lumínica o una artificialización innecesaria del espacio.
En cuanto a las futuras plantaciones, Esparvel apuesta prioritariamente por especies autóctonas adaptadas al ecosistema fluvial del Tajo, favoreciendo la recuperación de la vegetación natural frente a modelos convencionales de jardinería urbana que puedan necesitar mayores cantidades de agua y mantenimiento.
Esparvel ofrece colaboración al Ayuntamiento de Talavera
La asociación subraya que su intención no es impedir la mejora de Los Sifones, sino conseguir que la actuación sea compatible con la conservación de uno de los espacios naturales destacados del entorno inmediato de Talavera de la Reina.
Por ello, Esparvel ha puesto a disposición del alcalde y de los técnicos municipales su experiencia y conocimiento del medio natural para estudiar conjuntamente el proyecto y plantear alternativas en aquellas actuaciones en las que puedan detectarse posibles impactos ambientales.
Hasta que se celebre esa reunión, se conozca toda la documentación técnica y se comprueben las autorizaciones correspondientes, la asociación solicita la paralización cautelar de las intervenciones que puedan tener efectos irreversibles.
La petición afecta especialmente a posibles movimientos de tierra, eliminación de vegetación, tala o poda de árboles, modificaciones de las riberas y otras transformaciones del espacio.
Para Esparvel, todavía existe margen para conseguir que el futuro Parque Fluvial de Los Sifones de Talavera sea un ejemplo de convivencia entre ciudad y naturaleza.
Su planteamiento pasa por que la recuperación del Tajo se traduzca en una mayor presencia de naturaleza y biodiversidad, más participación ciudadana y una mejor conservación del río, evitando incrementar la artificialización de sus riberas.






