Tanta paz lleve…

0

Talavera, inundacion

Desde siempre, las cigüeñas han sido portadoras de noticias. Buenas, a menudo, y no tan buenas en otras ocasiones. Todos hemos oído decir eso de “¿Qué traes en el pico, cigüeña?”. Pues bien, como no son precisamente estas majestuosas aves blancas las que faltan en Talavera, en esta sección preguntaremos cada mes a las cigüeñas qué ha pasado en la ciudad, qué se cuece, qué es noticia. Y cruzaremos los dedos para que nos traigan buenas nuevas.


Como descanso deja julio. Vaya mesecito, que no ha faltado de ná. En Talavera tampoco, claro. Empezamos con la madre de todas las tormentas, que en un pis pas nos convirtió en ciudad navegable. La Venecia de Castilla-La Mancha [A], que servidora lo comprobó en vuelo rasante. Llovió mucho, es verdad, pero ni tanto ni durante demasiado tiempo como para poder imaginarse sin problemas la zodiac de los bomberos por la Ronda del Cañillo, o por la Avenida de Toledo.

Mira que lo venía diciendo, que las alcantarillas, malolientes y atascadas, no iban a soportar ni siquiera un pequeño enfado de la naturaleza. Y mucho menos la furia que se desató, los rayos, truenos y centellas que amenazaban con tirar el nido abajo. En fin, tampoco habremos aprendido para la próxima.

¿Tras la tormenta la calma? ¡Qué va!, si esto es un no parar. Bueno, según quienes, porque por el Ayuntamiento está la cosa más bien aletargada. Ni comedores escolares, ni tareas de mantenimiento de la ciudad, programación cultural escasita y repartida por barrios, y poco más. Tan poco, que casi se nos pasa el verano con la mitad de las piscinas cerradas. Por obras de mantenimiento en una (justo ahora), y por otras extrañas razones en la otra. Hablo de Los Leones y el Barrio de Santa María, cuyos usuarios han tenido que esperar al último tercio del mes para mojarse la tripa.

Más suerte tienen que nosotras, las sufridas cigüeñas, a las que el agua del Tajo no nos llega a los tobillos, y menos que nos va a llegar, según todos los indicios.

Hasta mi humilde morada llegan las quejas de usuarios y profesionales del Hospital. [B] Faltan pedíatras, las listas de espera se alargan hasta el infinito y más allá, y para colmo, han cerrado una de cada dos camas disponibles. Algún inteligente humano (o humana), ha decidido que no se puede enfermar en verano y quien lo haga, que se atenga a las consecuencias. Claro, que luego enseñan una encuesta en la que el grado de satisfacción con la Sanidad es “notable muy alto”… No sé. Los humanos son muy raros y mi inteligencia de cigüeña no me da para entenderlos.

Quienes también han tenido un mes de julio movidito han sido los afiliados al PSOE en nuestra ciudad. [C] Ya está bien, que una es muy plural y hacía tiempo que ni los veía ni los oía. Pedro Sánchez, el flamante secretario general, estuvo aquí antes de su elección. Muy guapo, las cosas como son. Pero como decía mu abuela, con la guapura no se come, y estamos muy necesitados de alimento. Sólido y con consistencia. Esperaremos, que cien días de cortesía se da a todo el mundo. Aunque creo que eso era antes, las cosas son ahora mucho más urgentes.

Para que el mes fuera completo, hemos tenido hasta un triste suceso, que acabó con una chica inocente herida grave [D] por arma de fuego. Afortunadamente, me cuentan que la joven Ángela se recupera poco a poco y que el agresor ya está en la cárcel. Como cigüeña mensajera me sumo al tirón de orejas que la Asociación de la Prensa dio por escrito al subdelegado del Gobierno, talaverano por cierto, por la desinformación a lo largo de todo el día, que hizo que se multiplicaran los rumores como la pólvora.

Enfadadísimos están los comerciantes de la zona Centro [E] con las autoridades municipales. Se sienten abandonados, dejados de la mano de Dios, en un momento en que todos los apoyos son pocos, Cierto es que hace falta algo más que un empujoncito, que una que ha conocido tiempos mejores, se le ponen las plumas de punta al pasear por las antaño concurridas calles comerciales. Ni en rebajas, oiga.

Aunque me llaméis pesada, seguiré preguntando una y otra vez qué pasa con el Puente del Príncipe, que cualquier día me dejo los morros, perdón, el pico, y seguimos sin farolas. Y con el Salvador, que ya estaba terminado. Y con el Mercado de Abastos, [F] antiguo centro de artesanía y futuro mercado de delicatesen, que ahora no es ninguna de las tres cosas.

Y así, con pocos momentos para la alegría y el relax propios de otros veranos, ha pasado julio. Miedo me da agosto, que la apatía puede convertirse directamente en letargo. Quedan las fiestas de los barrios y poco más. Eso sí, acabamos el mes con buen sabor de boca, el que dejan las noches de jazz, [G] convertidas por derecho propio en el acontecimiento del verano.

[colored_box color=” green”]

TALAVERA SOLIDARIA

No estamos muy sobrados, estamos más bien escasos, de gobernantes comprometidos con los ciudadanos, con sus problemas, que son muchos. Pero afortunadamente, por cada dirigente que mira hacia otro lado, hay docenas de vecinos solidarios dispuestos a poner su granito de arena. Donde no llegan las Administraciones, por desconocimiento, por desidia o por “cuadrar las cuentas”, llegan las asociaciones de todo tipo empeñadas en hacer la vida más fácil a discapacitados, mayores, mujeres, niños con problemas, desahuciados de sus casas, familias en paro…

Todos conocemos la labor que desarrollan Cáritas, o Cruz Roja, o San Andrés, en estos tiempos de carencias graves. Somos conscientes de que decenas de familias pueden comer gracias a la solidaridad de los talaveranos, canalizada a través de estas asociaciones.

Pero este mes de julio nos ha dejado en Talavera el maravilloso ejemplo de solidaridad que se ha dado con la familia García, que perdió todo en el incendio de su vivienda. A través de las redes sociales se puso en marcha un admirable movimiento para conseguir ropa, enseres y dinero en metálico que les permita reconstruir su hogar. No todo está perdido cuando día a día veíamos mensajes de gente dispuesta a trabajar en la obra, a facilitar ventanas, puertas, el plato de la ducha o los materiales de construcción.

Sin hablar del total éxito de la barbacoa solidaria organizada en el Colegio Cervantes y que también sirvió para recaudar dinero con la rifa de los variopintos objetos donados por los talaveranos.

Estas acciones nos reconcilian con el mundo y ponen de manifiesto que, a pesar de todo, merece la pena vivir en Talavera.

[/colored_box]

Dejar respuesta