Desnuda

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paradoja-perfeccion-el-sindrome-del-perfeccio-L-TVsKOzQue nadie es perfecto, es un topicazo que vas descubriendo a medida que vas creciendo. Es cuestión, del nivel de exigencia de cada uno, que esto se lleve mejor o peor. Vivir con el síndrome de la insatisfacción permanente, solo lo descubres hasta que llega alguien y te grita, ¡basta!

Todas las personas desprendemos luz, unas más que otras, todo depende del ánimo y humor con el que afrontas la vida y de cómo te tomes las cosas.

No se puede estar bonita cada día, hay mañanas que, recién levantada, me miro al espejo y -directamente- esparzo por el baño todas las cremas y mejunjes que guardo en el neceser. No me permito, bajo ningún concepto, salir de casa con mi luz apagada.

La casa, no tiene por qué estar limpia todos los días, unos por falta de tiempo o ¡qué coño!, por falta de ganas. Si hoy toca pasar la mopa, y necesito urgentemente el sofá, ¿por qué no elijo descansar?

En el trabajo, no se puede estar en constante mejora, a veces se falla, y si hoy las tareas no se terminan, se terminan mañana. Hay muchas horas hasta que la luz se apaga.

Tampoco se puede ser siempre simpática, o amable, o estar siempre de buen humor, nuestro cuerpo pide un equilibrio, los días malos también son buenos. Sin regocijarse, aislarse y castigarse con ellos.

Es imposible estar siempre dispuesta para los demás porque, al final y como es normal, todos van a lo suyo y nadie va a lo mío. Y lo mío depende de mí, de nadie más.

No soy perfecta, ni lo quiero ser, porque mi luz se apaga. Quiero aceptar que así soy, imperfectamente feliz. Gracias, Charo.

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