Cigüeñas en femenino

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mujer-sufriendo2Habréis visto que siempre hablo de cigüeñas. Así, en femenino. Claro que hay cigüeños, pero ellos están a otras cosas. Las importantes, las de traer niños de París, mantener los polluelos a raya para que sean adultos de bien, y estar pendientes de lo que pasa en nuestra ciudad, es cosa nuestra. De las cigüeñas en femenino, aunque hoy estemos obligadas a mirar con tristeza lo que pasa en el mundo de los humanos, lo que se recuerda cada 25 de noviembre, cuando se echan cuentas de las mujeres que han muerto a manos de sus parejas o exparejas, y de las miles que aguantan malos tratos sin denunciarlos o sin que les hagan caso hasta que es demasiado tarde.
Y que luego digan que los animales somos nosotros…
Pero vamos a lo nuestro, que tenemos una misión que cumplir, la de trasladaros lo que hemos visto y escuchado en este octubre que se ha ido entre sol, alguna lluvia y muchas hojas en los suelos, que no sabéis los resbalones que se ven desde las alturas.
No me gusta noviembre, que es un mes gris y simple, por mucho que coloquen los turrones y mazapanes en las tiendas antes y con tiempo. Primero los Santos y los Difuntos, que con puente y todo, no deja de ser el momento oficial para recordar a los seres queridos que ya no tenemos con nosotros. Y ya está. Parece que noviembre está hecho para esperar a diciembre, que es el mes alegre por decreto.
Pero me he ido por las ramas, que yo quería hablar de lo que ha pasado. Y han pasado cosas, no creáis. Me dicen mis colegas de la Plaza del Pan que está la cosa revuelta, y no es para menos, que entre impuestos, presupuestos y elecciones a la vista, los munícipes andan largándose lindezas con más o menos estilo. El IBI tiene la culpa, que es difícil de asumir una nueva subida, después de que cada “nido” ha visto aumentado su recibo en más de un cuarenta por ciento.
Estoy por cambiarme de barrio, que ahora la atracción está en el casco antiguo, en la Plaza del Reloj y alrededores, que parecen talmente un campo de batalla. Las obras de la Corredera son el tema de conversación por excelencia, como antes lo fueron el angelote de cerámica o la “gasolinera” de El Salvador. Por cierto que en un caso y en otro ya han sido precisas reparaciones de urgencias, como en la Portiña. Y es que las cosas hay que hacerlas bien para que duren.
La fuente de cerámica de la Plaza fue la primera víctima, seguida a las pocas horas por el parking de la muralla, que se ha deshecho para volverlo a hacer, con gran cabreo por parte del presidente de la Asociación de Vecinos que encima se ha llevado la bronca del Gobierno. Bueno, pues eso, que me muero de ganas de ver qué se va a hacer en una de mis calles preferidas de Talavera.
La cerámica ya es Bien de Interés Cultural, y la puesta de largo fue en FARCAMA. El alcalde aprovechó para anunciar que se va a colocar otro gran mural de cerámica, en este caso en la muralla de la calle Carnicerías, y ya os contaré, que tampoco va a estar exento de polémica. Y hablando del arte que nos da el apellido, no estaría mal que se dieran una vueltecita por el Prado, que es una pena el estado de conservación del estanque de mis parientes los patos, con piezas rotas, arrancadas, deterioradas… No se me olvida el Mercado de Abastos, que es ya una tomadura de pelo.
Éxito de los actos celebrados en apoyo a la Salud Mental, a ATAFES, y éxito también de la carrera solidaria de ASEM y del maratón de donación de sangre. Es que la gente de esta ciudad es especial y lo demuestra cada vez que tiene ocasión. Los premios de Poesía Rafael Morales y Joaquín Benito de Lucas ya tienen ganadores y siguen con buena salud.
El nuevo cementerio tendrá que esperar. Muy oportuno para las fechas en que nos encontramos, pero después de decirnos poco menos que ya no se podía morir nadie más, a riego de que hubiera que echarlo al Tajo por falta de sitio, pues parece que la cosa no es tan grave y hacen falta más estudios, proyectos y esas cosas.
Nos dicen desde Sanidad que hay casi 25.000 vacunas de la gripe a disposición de los habitantes de la comarca. Yo ya he llegado tarde, que no os pase lo mismo. Y de paso vacunaros como podáis para la campaña electoral que empieza en breve (o que ya ha empezado), aunque tendremos que compartir las musiquillas de los partidos, los eslóganes y los mítines con la música de los villancicos.
Ah, y el Tajo mal, Gracias.

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