Cigüeñas deshidratadas

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De cuerpo y mente. Que no se si serán estos calores, la sequía real, que es más que preocupante, o la otra, la metafórica, que es peor, porque el horizonte es amarillo y seco, como un campo de cereal dejado en barbecho un año tras otro, por los siglos de los siglos.
Vamos, que no me sale del body ni una chispita de alegría con la que afrontar el curso que empieza ya mismo y que, si no sucede un milagro (en los que no creo a pesar de habitar encima de quienes pueden hacerlo), la vida seguirá igual, como cantaba Julio Iglesias. Y ojalá me equivoque. Por mi no va a quedar, que estoy dispuesta a ir a todas las misas y novenas de la Patrona, que celebramos estos días y que, según nos han contado a lo largo de la Historia, vela por los talaveranos y su bienestar. Aunque últimamente se haya relajado mucho y ande un tanto despistada.

Tanto, que ni nos ha dejado aletargarnos en agosto, como es menester, y como corresponde al mes en que todos, políticos incluidos, dejamos las cosas para después. Como si ya no lleváramos suficiente retraso… Los que no quieren perder ni un segundo para asegurar que su “aire” siga siendo respirable, son los vecinos de Gamonal, que se han puesto manos a la obra para impedir que los cerdos invadan su territorio, manifestándose, concentrándose, acudiendo a todas las instancias posibles y hasta creando una plataforma para defender sus intereses, que a nadie le gusta tener miles de estos malolientes inquilinos a la puerta de su casa. Por muy sabrosos que estén sus productos luego en la mesa. Veremos en qué queda la historia.

Detenido sigue el tren de nunca jamás, también con un par de nuevos episodios de incidentes y retrasos, para acabar de colmar nuestra paciencia. Y con el Gobierno Central empeñado en que pase por Toledo, y nuestras autoridades municipales aplaudiéndoles, porque es más barato y porque lo ha dicho el ministro. Qué ciudad.
No nos deja vivir y, según leo, tampoco nos va a dejar morirnos, de aquí a nada, si alguien no remedia la falta de espacio en el cementerio. Ya es lo último, lo que nos quedaba por oír, y que conste que no tengo ninguna intención de dejar esta vida en breve, pero una no es la que marca los plazos.

Lo único que alegra un poco la vista en estos días previos al inicio de curso son las cuadrillas de trabajadores del Plan de Empleo, que con todas las críticas (razonables) que queremos, están dando una “vueltecilla” a nuestra pobre Talavera, pintando aquí, bacheando allá, repasando parques y jardines, que falta les hace, y al mismo tiempo, cogiendo aire, económicamente hablando, claro, que hace más falta todavía. También es una alegría que, aunque tarde, a l Gobierno Municipal le haya dado por la limpieza, en el mejor sentido de la palabra. Nunca es tarde si la dicha es buena, pero hay mucha tarea por delante.

Y poco más, queridos. Con la Cultura también un tanto aletargada, las noches de teatro por cortesía de Elvis han sustituido a las del Jazz, y a la espera estamos de que nos cuenten el programa de feria, a ver si nos sorprenden. Lo único cierto es que habrá toros, después de otra larga “sequía”, y que serán en La Caprichosa. Del río no digo nada, que me duele hasta la última pluma de solo nombrarlo, aunque parece que los que mandan tampoco consideran muy urgente recurrir a donde haga falta para intentar salvar lo poco que queda. Feliz septiembre de Virgen, Ferias y vuelta al cole. O a lo de siempre.

Por Mª Ángeles Santos.

 

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