Homosexualidad vs heterosexualidad

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GAY

HOMOSEXUALIDAD VS HETEROSEXUALIDAD.


El mes pasado se celebró el Día del Orgullo Gay en diferentes ciudades de España y, como suele ser habitual en estos casos, han salido todo tipo de artículos y comentarios al respecto. Muchos de ellos comentaban el por qué, a día de hoy, aún se hace un día del orgullo, ya que la homosexualidad está mucho más normalizada y admitida. En la actualidad tenemos todo tipo de personajes públicos que han declarado abiertamente ser homosexuales, desde actores, presentadores, escritores o deportistas; en las series, películas y libros es muy habitual que se vea algún personaje homosexual. Todo esto está mucho más normalizado que hace algunos años y hay mucha más visibilidad. Sin embargo, a pesar de esto, aún hay ciertas asignaturas pendientes que tratar.

Por ejemplo, a día de hoy, seguimos teniendo niños que preguntan: ¿y yo qué soy? A pesar de la visibilidad, seguimos encontrando en colegios y consultas muchos problemas en cuanto a la definición, no solo sexual sino también de la personalidad y de lo que “son”. ¿Qué soy? ¿Soy un niño o un adolescente? ¿Soy raro porque me gustan los chicos/chicas? ¿Soy normal? ¿Les pasa a otros niños lo que me pasa a mí? A esto hay que añadir todos los cambios físicos que sufren a partir de los diez años, siendo algo más que añadir al carro de preguntas.

Otra “piedra” más que añadir a esa mochila es la aceptación del entorno ante eso. Yo como adolescente puedo tener claro que soy homosexual, pero ¿qué pasa con mis padres? ¿Mi familia? ¿Mis amigos? ¿Lo ven bien? ¿Lo aceptan? ¿Va a suponer un problema? Todos nosotros queremos ser aceptados por nuestros iguales, ser admitidos y reconocidos, y el ser homosexual puede ser un impedimento para conseguirlo.
De manera que, si en la pre-adolescencia y adolescencia nuestros hijos ya tienen problemas para definir su identidad, estos aumentan cuando añadimos el factor de identidad sexual y todos estos factores asociados. Factores y búsquedas de respuestas que los niños y niñas heterosexuales no siente que tengan que hacerlo, marcando aquí ya una primera diferencia.

Así que ahora la pregunta es, ¿qué podemos hacer nosotros para ayudar a normalizar esa identidad? Pues con cosas sencillas como, cuando preguntamos, decir si te gusta una niña o un niño de clase, o diciendo si tienes novio o novia. Solo con añadir las dos opciones estás marcando una diferencia, porque estás planteando ambas situaciones. Otra forma es normalizar el hecho de que te pueda gustar un sexo u otro sin que esto sea algo malo. Sobre todo, el truco en esto es dejar ver a nuestros hijos que ser heterosexual u homosexual no es algo bueno o malo, sino simplemente algo más. Y puntualizo esto porque es importante que no nos identifiquemos como heterosexual u homosexual solamente, ¡somos muchas más cosas! Podemos ser hombres, mujeres, hijos, padres o hermanos; psicólogos, abogadas, enfermeros, amos de casa o escritoras; gustarnos el color rojo, azul o amarillo; preferir la comida picante a la dulce, así como la playa en lugar de la montaña; etc. Y, a parte de todas estas cosas que nos definen, también podemos ser homosexual o heterosexual. Que tu orientación sexual no te defina, sino que sea algo más de la larga lista que te define.

Estos son solo un par de pinceladas para mejorar una normalización y una identidad a nivel psicológico en niños, ya que también se podría hablar de como afecta este tema en adultos y hay otros campos en los que también se podría intervenir, como son a nivel social, ambiental o político.

Y, como siempre, recordar que siempre hay casos y casos.

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