Nutrición: Carnaval, carnaval

0

Con febrero llega el carnaval, pero algunos de los alimentos de nuestra gran cabalgata van disfrazados todo el año, sobre todo los que asisten a las fiestas infantiles. Sus trajes se confeccionan a medida con los colores más vistosos y portan las pancartas más llamativas, ¡que
nadie se pierda el desfile!

A la hora del desayuno comienzan a salir las comparsas. Cajas de cereales vestidos de gallos, tigres, ranas, conejos, leones, astronautas, monos, unicornios, abejas, caras sonrientes y perros chocolateados encabezan orgullosos el desfile, con su aporte de fibra y minerales mientras derrochan confeti de sal y azúcar refinado a la vista de todos los presentes. Le sigue la comparsa de galletas, de la cual no se divisan sus disfraces, solo el azúcar y sal que lanzan tras la nube de harina, como en Los Indianos de La Palma. Cierra la cola un despistado bote de azúcar blanco disfrazado de negrito del África tropical, junto a un prestigioso yogur con muy “buenas defensas” cuyo disfraz, no hace falta presentar.

En el recreo prosigue el festival. Bajan de la carroza zumos de brick y stick bebibles, con su disfraz de fruta y vitaminados carteles, para hacer bullying al plátano, ataviado con su atuendo de supervillano. Y él que quería participar poniéndose el traje de Mr.Wonderful, como su amiga “eres la pera”, pero se le adelantó el donut que es más influencer por Instagram.
Larga lista de comparsas podríamos enumerar.

¡Que se acaben los disfraces, esto no es un carnaval!

Dejar respuesta